VIAJE HACIA LO IMPOSIBLE
VIAJE HACIA LO IMPOSIBLE
Mañana 27 de noviembre y de estar vivo, quien fue(es para mi) Mario Luís Díaz, mi hijo menor, cumpliría 33 años de edad, una edad hermosa, en la plena flor de la juventud y a las puertas de la madurez. Se fue mi hijo hace tres años y seis meses, y de una manera violenta, súbitamente pasamos de un estado más o menos estable para la mayoría de las personas, a un estado donde vives una realidad funesta, comienzas a andar con “una pata floja” y con una tonelada de peso encima,
En ese momento inicias sin darte cuenta el “viaje hacia lo imposible”, ¿cómo es este viaje?, a casi nadie le preocupa o se imagina este viaje, en vista de que para entenderlo necesariamente tienes que pasar por esa experiencia de perder un hijo ya formado(Mario Luís se fue a los 29 años), lo cual, por supuesto da escalofríos el solo pensarlo.
Solo busco o intento que viajes conmigo para que veas y percibas por lo que uno pasa, no busco lástima, condolencias, no, no busco eso, y me parece que no es el camino para poder vivir con la pérdida de tu hijo. La gente que vive en un duelo eterno muy rápidamente se deteriora. Este escrito también puede servirles a ellos, los que viven el duelo eterno.
Bueno, iniciemos el viaje, lo primero que te sucede, es que te encuentras en un gran vacío, te embarga totalmente una sensación de abandono, inseguridad, te puedes sentir muy culpable de lo sucedido –sea que se fue de una manera violenta, accidente o enfermedad, “¿por qué no estuve yo allí?” o “no hice lo suficiente”, son preguntas o afirmaciones que te pueden surgir, a cada rato te asaltan pensamientos como esos, otro detalle al inicio de este viaje es que el llanto lo tienes a “flor de ojos y de espíritu”.
No servimos para nada, no queremos reuniones, ni asociaciones, en mi caso todo me molestaba. Resignarte a la pérdida, nunca, a cada momento lo ves o la ves. Un salto en tu corazón, una pulsada, o en un tiempito muy rápido lo sientes vivo, lo vives en un tiempo muy rápido, para regresar de nuevo al autobús que te llevará en el viaje hacia lo imposible. Es imposible que vuelva o regrese, tu lo sabes, pero te resistes a eso, resistencia al cambio amigo, amiga. ¿El antídoto?, es obvio, el llanto para superar lo que denomino “quebranto de espíritu”, no te lo recomiendo, es quizás el mayor dolor espiritual, moral, sentimental o emocional que pueda soportar cualquier ser humano.
Sin embargo, debemos salir de esa primera etapa, en mi caso, pude salir de ella, cambiando el inmenso dolor que sentía por su pérdida, por una inmensa arrechera con la justicia venezolana, que hasta el momento, 42 meses de su asesinato, aún no ha procesado a los culpables, a pesar de las innumerables diligencias y acciones que he realizado en las distintas instituciones del mundo de la justicia.
En mi caso funcionó, pude salir de la primera etapa, no significa esto que ya se me pasó el dolor por la pérdida de mi hijo, no, significa que ahora en esta segunda etapa en mi viaje hacia lo imposible, aprendí a manejar dicho dolor, logré, ”llevar la cruz a cuestas” como se dice popularmente en Venezuela, eso me dio cancha u oportunidad, para ver mejor las cosas y emprender todo lo que he emprendido desde que mi Mario Luís se fue. En esta segunda etapa, se abrió mi mente y pude establecer un equilibrio entre mi mente y mi corazón, o también entre la razón y la emoción, para enfrentar a la justicia venezolana, reclamarle su irresponsabilidad, su ineptitud y su falta de sensibilidad en el trato de nosotros a quienes nos llaman “víctimas indirectas”(un término totalmente despectivo y equivocado desde todo punto de vista). Gracias al Dios bendito he podido hacer cosas como: los blog enmemoriademarioluis.blogspot.com y justiciaparamarioluis,blogspot.com, manifestaciones de calle, protestas frentes a las instituciones de justicia, cartas a los distintos despachos de justicia, entrevistas por emisoras de radio digitales, escribir en prensa digital, recibir llamadas de abogados que se ofrecen para ayudarme, informar a personas como ustedes, entre otras muchas diligencias y actividades.
Todo lo anterior me ha permitido vivir y establecer nuevos objetivos, en mi caso, por ejemplo: solicitar al Fiscal General de la República la apertura de una nueva investigación, en vista de que de acuerdo a mis investigaciones posteriores al homicidio, encontré que el móvil por el cual se está guiando todo el proceso está equivocado(negligencia, apatía, impericia o mano peluda de la fiscalía 65 de investigación), estos nuevos objetivos te permiten “vivir” más estable y puedes avanzar al tercer paso, en el cual estoy ahora en mi “viaje hacia lo imposible”.
Este tercer paso, me ha dado satisfacciones, si, satisfacciones de verdad, ¿cómo es esto?, pues he logrado internalizar a mi hijo dentro de mi, él vive conmigo, lo disfruto a diario, lo veo, claro, algunas veces salen lágrimas, es obvio, pero, lo recuerdo en sus cosas, sus gustos, sus planes, por ejemplo, Mario Luís era amante de la música de Pink Floyd, yo también, entonces cada vez que lo escucho(a Pink Floyd), vivo a mi Mario conmigo, se me va la nostalgia, la pesadez, la depresión, y creo que en algún momento lo voy a alcanzar. Creo firmemente en la palabra de Dios y ella promete la resurrección de los muertos en el día del señor, yo creo en eso, aún y cuando no soy cristiano practicante o asociado a alguna religión cristiana.
El “viaje hacia lo imposible” casi lo he alcanzado, imposible que él regrese en “carne y hueso”, pero regresó a mí en espíritu, lo que falta es, que se cumpla la palabra de Dios.
En su caso debe buscar aquello que le cambie o transforme su dolor, es el gran paso. Lo demás vendrá por añadidura casi milagrosamente.
Feliz cumpleaños hijo donde estés
JUSTICIA PARA MARIO LUIS
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